Energía solar fotovoltaica, todo lo que deberías saber

Energía solar fotovoltaica

¿Cómo funciona la energía solar?

Por norma general, cuando una persona piensa en la energía solar fotovoltaica, se le viene a la mente automáticamente una placa solar. A nivel introductorio podemos decir que se encontrar formadas por diferentes módulos y, a su vez, por células fotovoltaicas. Estas células tienen una o varias láminas de un material fabricado específicamente para ello, al ser semiconductor y estar cubierto de un vidrio transparente, la radiación puede atravesarlas y las pérdidas de calor son reducidas hasta el mínimo.

Lo más normal es encontrar las células solares fotovoltaicas fabricadas en silicio, ya que este material es muy eficiente. Es cierto que su producción es más cara, motivo por el que han empezado a emplearse otro tipo de materiales más económicos, aunque aportan un rendimiento menor. Son las conocidas en el sector como células “de segunda generación”.

A día de hoy, gracias al gran avance tecnológico que se lleva gestando desde hace ya bastantes años, se continúa investigando para que la versatilidad y rentabilidad de los módulos aumente. El objetivo es encontrar soluciones más eficientes, de modo que el propio profesional dedicado a la instalación de paneles solares sea capaz de elegir las células fotovoltaicas que mejor se adapten a cada necesidad específica.


El proceso a grandes rasgos

Energía solar fotovoltaica - El proceso

Para que se pueda obtener la energía del sol, es necesario realizar un proceso que resumimos a continuación:

Como la luz que transmite el sol está compuesta por fotones, es capaz de penetrar las células de la placa, consiguiendo que se cree un campo eléctrico entre sus capas. Este circuito eléctrico será más potente cuanta más intensidad de luz haya, propiciando que la electricidad aumente su flujo. En caso de que por las condiciones meteorológicas exista un clima adverso que no permita la luz directa, como puede ser la niebla, el sistema también funciona.

Las células fotoeléctricas son las encargadas de transformar la energía solar en electricidad a modo de corriente continua. Posteriormente, se transforma en alterna para la utilización de equipos electrónicos.

Para que todo funcione correctamente, se necesita contar con un dispositivo que se encarga de transformar la energía, llamado inversor. Éste, es capaz de transformar la energía con unas características idénticas, controlando la calidad de la señal que se recibe.

Por último, la corriente que se ha generado necesita pasar por un contador, encargado de cuantificarla. Desde ahí, es enviada a la red general, haciendo que se tenga un suministro eléctrico inagotable.


¿Qué beneficios aporta?

Este tipo de energía solar tiene una gran cantidad de beneficios, desde el hecho de que es renovable, hasta que no contamina o que además está disponible en todos los rincones del mundo. Por estos motivos, a día de hoy es una de las soluciones más prometedoras y donde más tiempo y dedicación se invierte para mejorarla.

A pesar de lo que pueda parecer, esta tecnología es tan simple como efectiva, motivo por el que puede ser fácilmente instalada en zonas aisladas o donde exista un difícil acceso.

Es verdad que los módulos instalados necesitan tener un mantenimiento, pero, al igual que la propia tecnología, es factible realizarlo por medio de los profesionales debidamente cualificados. Si a esto se le une que las células fotovoltaicas son progresivas y que disminuyen los costes, nos encontramos ante una energía cada vez mejor aceptada en toda la sociedad.

Que un país se modernice e incluya esta energía, hace que no se tenga que depender tanto de otros países. La energía solar es intermitente, al igual que la eólica, debido a las condiciones meteorológicas a las que hay que hacer frente, como a los ciclos de día y noche, sin embargo, cada vez está más incrementada la participación de esta energía en nuestro sistema.


Principales beneficios a tener en cuenta

Los beneficios que se pueden encontrar para la energía solar fotovoltaica, son los siguientes:

  • Inagotable
  • Renovable
  • No promueve el calentamiento global
  • No contamina
  • Reduce las importaciones energéticas
  • No es necesaria la utilización de combustibles fósiles
  • Contribuye a que se mantenga un desarrollo sostenible
  • Genera empleo y riqueza
  • Es muy versátil

Aplicaciones comunes

Entre las aplicaciones más comunes podemos encontrar las siguientes:

  • Permite que las viviendas alejadas de la red eléctrica tengan su propio consumo
  • Se puede destinar a aplicaciones agrícolas, como iluminación de invernaderos
  • Hace posible la señalización y las comunicaciones
  • Permite que se posea alumbrado público
  • Puede incluirse en los sistemas de depuración de aguas

Para que se pueda tener electricidad durante el ciclo nocturno por medio de la energía solar fotovoltaica, es necesario que exista una batería de acumulación, encargada de almacenar esta energía y distribuirla según sea necesario. Así, cuando las condiciones meteorológicas no permiten que se almacene tanta cantidad como de costumbre, se pueden seguir utilizando la electricidad sin ningún problema.

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